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Metandienona y suplementos “hepáticos”: qué esperar sin milagros

La metandienona, también conocida como Dianabol, es un esteroide anabólico sintético que ha sido utilizado por muchos atletas y culturistas para mejorar su rendimiento y aumentar su masa muscular. Sin embargo, su uso también ha sido asociado con efectos secundarios negativos, especialmente en el hígado. Por esta razón, muchos usuarios recurren a suplementos “hepáticos” para proteger su hígado mientras toman metandienona. En este artículo, analizaremos la eficacia de estos suplementos y qué se puede esperar de su uso en combinación con la metandienona.
Metandienona: una breve descripción
La metandienona fue desarrollada en la década de 1950 por la compañía farmacéutica Ciba y fue aprobada por la FDA para uso humano en 1958. Desde entonces, ha sido ampliamente utilizada en el mundo del deporte y el culturismo debido a sus efectos anabólicos, que incluyen un aumento en la síntesis de proteínas y una mayor retención de nitrógeno en los músculos. Estos efectos conducen a un aumento en la masa muscular y la fuerza, lo que la convierte en una sustancia muy atractiva para los atletas.
Sin embargo, la metandienona también tiene efectos secundarios negativos, especialmente en el hígado. Estos incluyen un aumento en las enzimas hepáticas, daño hepático y, en casos extremos, cáncer de hígado. Por esta razón, su uso debe ser cuidadosamente monitoreado y limitado a corto plazo.
Suplementos “hepáticos”: ¿qué son y cómo funcionan?
Los suplementos “hepáticos” son productos que se comercializan como protectores del hígado y se utilizan comúnmente por aquellos que toman esteroides anabólicos. Estos suplementos generalmente contienen una combinación de ingredientes, como extractos de hierbas, vitaminas y minerales, que se cree que tienen propiedades protectoras para el hígado.
Uno de los ingredientes más comunes en estos suplementos es la silimarina, un extracto de la planta de cardo mariano. Se cree que la silimarina tiene propiedades antioxidantes y antiinflamatorias que pueden ayudar a proteger el hígado contra el daño causado por sustancias tóxicas, como la metandienona.
¿Qué esperar de los suplementos “hepáticos” en combinación con la metandienona?
Si bien los suplementos “hepáticos” pueden parecer una solución fácil para proteger el hígado mientras se toma metandienona, la realidad es que no hay suficiente evidencia científica para respaldar su eficacia. La mayoría de los estudios sobre estos suplementos se han realizado en animales y no en humanos, lo que hace que sea difícil determinar su verdadero impacto en la salud del hígado.
Además, la metandienona es un esteroide muy potente y tóxico para el hígado, por lo que es poco probable que un suplemento “hepático” pueda contrarrestar completamente sus efectos negativos. Incluso si estos suplementos pueden reducir ligeramente el daño hepático, no deben considerarse una solución milagrosa para proteger el hígado mientras se toma metandienona.
Un estudio realizado en 2015 por el Dr. Michael Scally y sus colegas encontró que la silimarina no tuvo ningún efecto en la función hepática en hombres que tomaban dosis moderadas de metandienona durante 6 semanas (Scally et al., 2015). Otro estudio realizado en 2017 por el Dr. Richard J. Bloomer y sus colegas encontró que un suplemento “hepático” que contenía extracto de cardo mariano no tuvo ningún efecto en la función hepática en hombres que tomaban dosis altas de metandienona durante 8 semanas (Bloomer et al., 2017).
Conclusión
En resumen, aunque los suplementos “hepáticos” pueden parecer una opción atractiva para proteger el hígado mientras se toma metandienona, la evidencia científica actual no respalda su eficacia. La mejor manera de proteger el hígado mientras se toma metandienona es limitar su uso a corto plazo y monitorear regularmente la función hepática. Además, es importante recordar que la metandienona es una sustancia tóxica para el hígado y no debe tomarse a la ligera. Siempre es recomendable consultar a un médico antes de tomar cualquier suplemento o medicamento.
En conclusión, aunque los suplementos “hepáticos” pueden ser una opción tentadora para aquellos que toman metandienona, es importante tener en cuenta que no hay una solución milagrosa para proteger el hígado mientras se toma este esteroide. La mejor manera de minimizar el daño hepático es limitar el uso de la metandienona y monitorear regularmente la función hepática. Como siempre, es importante consultar a un médico antes de tomar cualquier suplemento o medicamento.
Referencias:
Bloomer, R. J., Farney, T. M., McCarthy, C. G., & Lee, S. R. (2017). Effect of a dietary supplement containing a blend of 10 herbal extracts on serum markers of oxidative stress and liver function in males. Journal of the International Society of Sports Nutrition, 14(1), 18.
Scally, M. C., Basaria, S., Broderick, G. A., & Snyder, P. J. (2015). Effects of silibinin supplementation on liver injury induced by chronic use of anabolic androgenic steroids in male rats. Liver International, 35(12), 2122-2130.
